Menos prozac y más Universo

Ya lo decía el TAO hace más de cinco mil años.

Si quieres fluir con facilidad has de observar cómo funciona el Universo y seguir su lógica.

Nunca he visto a nadie tener que decirle a un árbol que crezca.

O gritarle a una flor para que haga su trabajo.

O enfadarse con una herida para que se cierre.

O esforzarse para que un niño crezca.

Simplemente sucede.

Sin esfuerzo.

Por si no sabes qué es el Tao vendría a ser el Todo, la fuerza que produce todos los fenómenos del Universo.

Desde lo más pequeño hasta lo más grande.

Es el origen de toda la sabiduría oriental.

De esta filosofía de vida, el Taoísmo, fue surgiendo todo.

El Budismo, el confuccionismo, la filosofía zen, la medicina tradicional china…

El Tao tenía al Universo y la Naturaleza como sus grandes referentes.

Sólo hay que observarla.

La inflexibilidad y la rigidez en la naturaleza son sinónimo de muerte.

La maleabilidad y la flexibilidad son sinónimo de vida.

El cadáver es rígido.

El bebé, maleable.

El tronco se seca y se rompe.

El agua se filtra por cualquier rendija y puede con todo.

Observando tu posición frente a la vida ya sabes en qué lado estás.

Pero no sólo el Tao se guiaba por la lógica Universal.

A lo largo de la historia de la Humanidad toda la sabiduría de las grandes civilizaciones ha estado conectada al Universo.

Y todos los grandes maestros, por supuesto.

Lao Tsé, Buda, Confuccio, Mahoma , Jesús de Nazaret, Ghandi, Platón, Sócrates, Sto Tomás de Aquino.

Y miles de maestros que han pasado por este mundo.

Si quieres ser sabio, fluir y crecer con facilidad has de seguir la lógica universal.

Y conectar con la fuerza de la energía.

Porque ahí está todo.

Está demostrado que después de los grandes cataclismos en el planeta, la Naturaleza volvía a brotar con más fuerza que nunca.

Porque la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma.

Y puede con todo.

Siempre se supera a sí misma.

Porque el Universo es energía absolutamente perfecta.

Es el Campo, es la Fuente, es la Energía Universal, es Dios, es el Milagro, es la Mente de Dios.

Como quieras llamarle.

Todos los sabios y maestros han sido grandes conectados y conocían este gran poder que hay dentro de nosotros.

Durante miles de años.

Hasta que llegó la quema de brujas y la Inquisición en la Edad media y a principios de la Edad moderna.

Ahí la empezamos a liar.

Acusados de brujos y brujas, todos los sabios y maestros se fueron a la hoguera.

En realidad, sólo eran personas conectadas a ese gran poder del Universo.

Pero a alguien no le interesó.

Alguien se quiso apropiar de la espiritualidad, de la divinidad del ser humano y del poder universal y cambió el curso de la historia.

Con lo que la sabiduría y el conocimiento ancestral quedó hecha añicos.

Al menos aquí, en Occidente.

Y si a esto le sumamos el racionalismo con Newton y Descartes.

En el que uno decía que el Universo era predecible y determinado, que las cosas sucedían y que no se podían modificar.

Vamos, coloquialmente, en dos palabras.

Que tú no existes, que lo de fuera va a su bola.

Y que si no te gusta lo que ves, es lo que hay y te jodes (y con perdón).

Y el otro, que fue mucho más listo que los brujos y brujas anteriores.

Creó el dualismo cartesiano y así evitó a la Iglesia.

Dijo que la mente era una actividad física del cerebro.

Que la mente era lo único tangible que existía.

“Pienso, luego existo”.

Y así la materia se la dejó a la ciencia, y la no materia o lo intangible, lo que supuestamente era inmaterial y no existía…

El espíritu, el alma y el poder del Universo lo dejó para la Iglesia.

Y dijo que en esto no se metía.

Y así, contentando a la Iglesia evitó que lo quemaran.

Esta es la historia que nos ha traído hasta aquí.

Así que uno nos jodió con que el Universo no lo podíamos cambiar porque la realidad era la que era.

Y el otro nos sacó del cuerpo y los sentidos y en la mente nos metió.

O sea, que nos distorsionó.

Y así de lo que era la lógica Universal nos metieron sin comerlo ni beberlo en la lógica racional.

Y encima vino Darwyn, que para acabar de rematar, sacó su teoría de la evolución.

Con lo de la ley del más fuerte.

Y así nos hemos ido pisando los unos a los otros en lugar de cooperar y ayudarnos.

Suerte que por fin (tenía que ser así) ha venido la física cuántica a decirnos que no.

Que hay otra realidad.

Que mente, cuerpo y espíritu van todos a una.

Que no está todo dicho.

Que el Universo no es predecible.

Que se puede cambiar.

Que Todo está lleno de “cosas” y partículas invisibles pero que existen.

Que lo materia y la no materia son todo infinitas probabilidades de creación.

Que lo que ves sólo son fluctuaciones y probabilidades de energía e información.

Y que todo depende de ti.

Del Observador.

Que tú eres Todo.

Y si no lo crees sólo has de ir a la web de la Nasa.

Tu cuerpo está compuesto de las mismas partículas que rondan por la eternidad de las galaxias.

El hidrógeno tiene su origen en el big bang.

El carbono, elemento vital para la vida, proviene de las estrellas.

Y así todos los elementos que conforman todas y cada una de las moléculas de tu cuerpo.

En el gráfico adjunto como foto puedes ver de dónde proceden.

Y si a esto le sumas que tú eres parte de la biosfera.

Te nutres del planeta, te alimentas de él y lo sueltas en él.

Resulta que tú eres el planeta.

Si el planeta es parte del sistema solar.

Y el sistema solar es parte del Universo.

Mira por donde que tú eres el Universo.

Tú eres el Observador.

Y tú tienes el verdadero poder.

Porque el poder nunca viene de fuera.

Viene de dentro.

El poder es tuyo.

Otra cosa es que te creas lo que te han contado y se lo cedas.

Pero no.

No te creas nada.

Experimenta.

Sólo así crearás tu propia realidad.

Conviértete en el observador de tu vida.

Y empieza a funcionar como la Naturaleza.

Sólo SIENDO y respirando.

Serás más feliz.

Estarás más conectado y alineado.

Serás más abundante.

Te expandirás sin esforzarte, como todo en el Universo.

Y saldrás de tu distorsión.

Entre lo racional y lo universal, no hay color.

Te lo digo por experiencia.

Yo de ti, dejaría las pastillas y me pondría a ser lo que eres.

Universo.

Sólo así, entre todos crearemos un mundo mucho mejor.

Rafa Mota
Personal Coach
www.rafamota.com

Rafa Mota

Rafa Mota

Estudié económicas, prefiriendo la filosofía, y viví durante más de veinte años en el mundo de los negocios, del estrés y del dinero sin encontrar nunca esa “felicidad” que tanto buscaba y anhelaba. Hasta que la vida, tras una gran crisis económica, financiera, personal y existencial, me puso en mi lugar. Y me di cuenta de una cosa: el gran secreto de la vida no es ni hacer, ni tener, ni buscar… es SER. Esta es la base del éxito personal.

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