Cómo ser todo sin hacer nada (primera parte)

By diciembre 18, 2015Conciencia, Espiritualidad

Por un momento cierra los ojos.

Respira profundo.

E imagina el Universo lleno de estrellas.

Siente la inmensidad y la profundidad del infinito dentro de ti.

La inmensidad de tu alma.

¿A que da vértigo?

Pues eso eres tú.

Inmensidad infinita encerrada en un cuerpo finito.

Por eso tienes tanto pánico a ser realmente quién realmente eres.

Eres tan grande que te da vértigo.

Y te apegas a tu personaje sin ni siquiera saber que lo puedes soltar.

¿Te has preguntado qué pasaría si soltaras todo y te dejaras llevar por la vida?

¿Si no hicieras nada?

¿Sólo SER?

Si no lo has probado… ¿cómo lo sabes?.

Es imposible que lo sepas.

Dirás aquello típico que dice tu mente racional ….“ si no hago nada, no seré nada”

¿Y si fuera al revés?

Que sin hacer nada, lo fueras todo…

¿De dónde has sacado esa creencia de si no haces nada no serás nada?

Si no lo has experimentado… ¿cómo puedes saberlo?

Dirás aquello típico que dice tu mente racional…. “ baaah , eso no puede ser”

Pues inténtalo.

A ver qué pasa.

¿Sabes por qué no lo intentas?

Porque tienes miedo.

Mucho miedo.

Sino, hazlo.

La naturaleza no tiene expectativas y mírala.

Como crece, crece y crece.

No hace nada.

No espera nada, ni quiere nada ni se impacienta.

Y son impresionantes las maravillas que nos regala cada día.

La vida es vida.

Es amor por todo.

La vida sólo ES.

La mente es miedo.

Miedo por todo.

La mente es lo que podría ser o lo que debería ser.

Pero la mente nunca ES.

Porque si ES muere.

Cuando pierdes por completo el miedo a lo que pueda pasar y te dejas llevar por la vida.

Empieza el milagro.

Y con una facilidad y una simplicidad realmente increíble.

Porque eres energía.

Pura energía.

Y la energía fluye sola.

Solo has de dejar que fluya.

Sin bloquearla.

Entonces, el resultado es absolutamente alucinante.

La vida te marca el camino.

Bueno, la vida, el Universo, la energía universal, Dios, el campo cuántico…

O como quieras llamarle.

Ya sé que no te lo crees.

Ya, ya.

Ya lo sé.

Pensarás que a estas horas de la noche no sé lo que me digo.

Yo era igual que tú hace unos años.

Pero en mi vida hubo un crack.

Y ahí decidí hacer un viaje muy profundo.

E ir para dentro.

Para mi interior.

Conecté como mi esencia.

Y todo cambió.

Encontré la solución.

Ser yo mismo.

Sin miedo.

Eliminando todo juicio, eliminando toda empanada mental.

Sólo SIENDO y aceptando lo que ES.

Y en ese mismo instante, cuando sueltas todo juicio mental, te conectas a la corriente universal.

Las cosas suceden.

Te llegan, sin más.

En mi época anterior, cuando escuchaba estas cosas a los grandes gurús del crecimiento personal, pensaba ( era mi pensamiento literal):

“Ya, vale me lo cuentas.
Está muy bien.
Ahora explícame cómo coño se hace”

Eso pensaba yo.

Así que no me extrañaría que ahora lo estuvieses pensando tú.

Y como no quiero que tú seas como yo en aquella época.

Y quiero que tengas la oportunidad de experimentarlo, te lo voy a explicar.

Que a mi bien, bien…nadie me lo explicó.

Lo he tenido que experiementar solito.

Y algunas de las personas que hacen el proceso conmigo ya lo han experimentado.

Trabajan su interior, desbloquean su energía y empiezan a moverse cosas en su vida.

Es normal.

Tu interior se mueve.

Tu exterior también.

Es infalible.

Igual necesito dos post para hacerlo.

O tres.

Pero vamos a empezar por el principio.

Y pasito a pasito.

Desde aquí sólo te podré dar la teoría.

Pero , al menos así comprenderás el proceso.

Vuelve al Universo.

A la nada.

Sí, justo ahí.

A la nada.

O al infinito, porque no es nada.

Es infinito.

La energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma.

Ahí apareces tú.

Como un conglomerado de células de energía y conciencia infinita con una ingeniería genética auténticamente milagrosa.

Como para que me digas que no crees en los milagros.

Tú eres el mayor de los milagros.

Si no crees en los milagros…

¿Cómo pretendes creer en ti?

Te vas formando en tu lugar más seguro del Universo.

El vientre de tu madre.

Y aquí hago un inciso para todos aquellos que sufren ataques de ansiedad o ataques de pánico.

Que en eso soy un especialista (los sufrí durante quince años)

Tu cuerpo tiene grabado celularmente toda la información de tu experiencia.

Hasta el último microsegundo de tu vida.

Si te da un ataque de pánico.

Has de ponerte en la cama, en el suelo o donde quieras en posición fetal.

Relajarte y respirar abdominalmente de forma suave durante diez o quince minutos.

Tu cuerpo automáticamente asocia esa posición con el lugar más seguro de toda tu existencia.

El vientre de tu madre.

Y se empieza a relajar.

Así lograrás combatir el ataque.

Y te calmarás.

Y pensar que (aunque sea difícil en esos momentos) ni te vas a volver loco ni te vas a morir, sólo son los típicos síntomas.

Respira, respira y respira.

Sé de qué va y conozco al señor pánico demasiado bien.

Ahora ya somos muy amigos y nunca más me ha vuelto a molestar.

Bueno, sigo.

Ya estás formado en el útero y a punto de salir a escena.

¿A qué te crees que has venido a este teatro?

¿A hacer aquello que no te gusta, a pasar las horas e ir a contracorriente?

¿O a desplegar aquello para lo que has venido y a fluir?

Has venido a desplegar tu verdadera esencia.

Y si lo haces, el Universo está ahí para ayudarte.

Por eso cuando ERES, las cosas pasan sin hacer nada.

Tienes algo que ofrecer al mundo.

Pero has de descubrirlo conectando con tu esencia.

Pero la tuya.

No la de otros.

La tuya es única, irrepetible, incomparable y universal.

Y nadie más puede saber cuál es ni qué es lo que te conviene.

Es imposible.

Has venido aquí a desplegar tu esencia para vivir tu experiencia.

Por eso es absurdo que alguien te diga lo que has o debes de hacer.

¿Cómo lo van a saber?

¡!Si eres una experiencia única¡¡

Eres un píxel dentro del gran lienzo del Universo.

Y si alguien te dice cómo ha de ser tu píxel es porque todavía anda buscando el suyo y no lo ha encontrado.

Porque te aseguro que si encuentras el tuyo comprendes que no eres nadie para juzgar el de otro.

Y cuando ya estás a puntito y bien formado.

Abres la puerta y naces.

¿Y qué sucede?

La mayor agresión que puedas haber vivido jamás.

Del lugar más seguro del Universo pasas a un mundo totalmente hostil y desconocido.

Es un impacto brutal.

Es la entrada en la vida.

¿Y sabes cómo lo gestionas?

¡¡Respirando!!

Tu primer impacto y tu primera experiencia traumática las gestionas respirando abdominalmente.

Y tiene doble función.

A la vez te conecta con la vida.

Ahora ya sabes por qué la respiración es tu mayor herramienta de gestión personal, gestión emocional y resolución de conflictos.

No hay ningún conflicto en tu vida diaria que sea tan brutal como tu entrada en esta vida.

Y lo superaste respirando.

Así que a partir de ahora, ya sabes.

Primer paso conseguirlo todo sin hacer nada.

¡¡Respirar!!

Mañana, más.

Rafa Mota
Personal coach
www.rafamota.com

Rafa Mota

Rafa Mota

Estudié económicas, prefiriendo la filosofía, y viví durante más de veinte años en el mundo de los negocios, del estrés y del dinero sin encontrar nunca esa “felicidad” que tanto buscaba y anhelaba. Hasta que la vida, tras una gran crisis económica, financiera, personal y existencial, me puso en mi lugar. Y me di cuenta de una cosa: el gran secreto de la vida no es ni hacer, ni tener, ni buscar… es SER. Esta es la base del éxito personal.

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